Ahora que el verano llega a su fin, las familias de niños en edad escolar se apresuran a comprar morrales, ropa y otros elementos en preparación del nuevo año escolar. Pero una de las necesidades más importantes que suele pasarse por alto con mucha frecuencia es la salud visual.
A medida que los niños crecen y van cambiando de año en año, cambian también sus ojos y su visión. Las demandas visuales de los años escolares son intensas, incluyen leer, escribir, utilizar la computadora y trabajar en el tablero con tiza o en un tablero inteligente. Inclusive la educación física y los deportes requieren una buena visión. Si los ojos del niño no son aptos para las tareas que se le exigen, puede sentirse cansado, tener problemas de concentración y problemas de aprendizaje.
A veces los padres pueden darse cuenta de que su hijo tiene problemas de visión. Por ejemplo, es posible que el niño apriete los ojos, mantenga el material de lectura demasiado cerca a la cara o se queje de que las cosas se ven borrosas Sin embargo, hay otros signos menos evidentes de problemas visuales.
Las siguientes son cuatro señales que podrían indicarle problemas en la visión de los niños.