A veces los padres pueden darse cuenta de que su hijo tiene problemas de visión. Por ejemplo, es posible que el niño apriete los ojos, mantenga el material de lectura demasiado cerca a la cara o se queje de que las cosas se ven borrosas. Sin embargo, hay otros signos menos evidentes de problemas visuales.
Las siguientes son cuatro señales que podrían indicarle problemas en la visión de los niños.
El niño tiene períodos de atención muy cortos.
Es posible que el niño pueda perder interés rápidamente en los juegos, proyectos o actividades que requieren el uso de la vista por largos períodos de tiempo.
Cuando lee, pierden el lugar hasta donde han leído.
Cuando el niño lee (ya sea en voz alta o en silencio), puede tener dificultad en ver o seguir el rastro de lo que lee en la página.
Evita leer y evita otras actividades que requieren visión de cerca.
Cuando hay indicios sutiles o evidentes de que el niño evita leer, pintar, participar en ciertos juegos o hacer otros proyectos que requieren enfocar la visión de cerca.
El niño gira la cabeza hacia un lado.
Es posible que el niño gire la cabeza hacia un lado cuando mira algo que tiene al frente. Esto puede ser un signo de error refractivo, incluyendo el astigmatismo. Al girar la cabeza, el niño puede enfocar mejor.
El éxito escolar está muy relacionado con la salud ocular. Por eso es tan importante que a los niños se les hagan tamizajes para detección de problemas visuales con regularidad ya sea por parte de un oftalmólogo o de otro profesional debidamente capacitado para evaluar la visión en niños de edad escolar. Entre más pronto se detecte y se trate un problema de visión, mejor será el desempeño escolar del niño.