1. Escoja la cantidad apropiada. La cantidad de objetos a contar no debe superar la capacidad de la balanza.
2. El peso unitario de la muestra, debe ser cercano a la resolución (división d=) de la balanza. La más alta resolución da más precisión. El peso unitario de la muestra no debe ser menor que 4/5 de la resolución que indica la balanza. Ejemplo: en una balanza con división (resolución) 0.5g, la muestra no debe ser menor que 0.4g (4 décimas de gramo). Se podría ignorar este principio y continuar la operación, sin embargo los resultados podrían no ser precisos.
3. Por principio de diseño de la balanza, la mayor cantidad de muestras, da mayor precisión en el peso unitario. Es más, por principios estadísticos, mientras más grande la muestra, tendiendo al universo (total) de objetos, la certeza tiende al 100%. Por procedimientos prácticos, si es posible, la muestra debería ser ¼ de la cantidad total. (Más, mejor)
4. “Re-promediar” el peso unitario automáticamente. Hay tolerancia para pequeños pesos unitarios. Este puede ser repromediado automáticamente, obteniendo mayor precisión: cada vez tomar una cantidad menor que la última cantidad agregada. Ejemplo: se toma un muestra y se obtiene un peso unitario, se adiciona una cantidad menor que la primera y se vuelve a obtener el peso unitario, este último será más preciso.